Cuando el valor de la muerte supera al valor de la vida When Death Trumps Life

Cuando el valor que se le da a la muerte es mayor que el valor que se le da a la vida, la Muerte ha superado a la Vida. Entonces, ¿qué punto tiene tratar de avanzar en la vida cuando el valor de la muerte supera al valor de la vida?

Más allá de tu espiritualidad, el valor que se le da a la muerte es un pensamiento que inevitablemente se le viene a la mente a todo ser humano. Si me muero ahora, ¿me extrañarán? Si me muero ahora, ¿me recordarán? Si me muero ahora, ¿quién se va a a encargar de los que quedan vivos? Cuando me muera, ¿habré generado algún cambio en este mundo? ¿Y en mi familia? ¿Y en mi entorno?

Cuando una sociedad no puede hacerle frente al aumento del valor de la muerte, entonces esa sociedad ha fracasado en valorar a la vida más de lo que valora a la muerte. Cuando una sociedad le da más importancia a la guerra de lo que le da a alimentar a los integrantes de esa sociedad, o cuando piensa que es razonable que se requiera que los maestros aprendan a disparar un arma para mantener a su clase a salvo, o cuando una sociedad aboga por mantener el status quo de las ganancias monetarias de una empresa aún cuando hay gente que se está muriendo porque no tiene acceso a atención de salud, esa sociedad valora más la muerte de lo que valora la vida. Estas conversaciones y pláticas no ocurren en una sociedad en la que la vida se valora más que la muerte.

Es irónico que nos burlamos de aquellos que se suicidan en nombre de un todopoderoso. El no alimentar – una y otra vez y otra vez – a aquellos que tienen hambre, reduce el valor que se le da a la vida en comparación al valor que se le da a la muerte. El negarle acceso a atención de salud a aquellos que los necesitan es un acto de suicidio societario y masivo. El esperar que los maestros se conviertan en soldados en sus clases, y que las escuelas se conviertan en zonas de combate, prostituye el valor de la vida en favor del valor de la muerte.

Y cuando, a pesar de lo descripto más arriba, las conversaciones y pláticas se enfocan en los detalles gramaticales de interpretación de los documentos fundacionales de una sociedad, la muerte se ha infiltrado en nuestros organismos con el poder indiscutible de la fatalidad.

Hazle frente a la muerte y protege la vida. No dejes que el valor de la muerte supere al valor de la vida.

When the value afforded to death is higher than the value afforded to life, Death has Trumped Life. What is the point, then, of wanting to get ahead in life when the value of death trumps the value of life?

Regardless of where your spirituality stands, the value of death is an inevitable thought that will cross a human being’s mind. If I die now, will I be missed? If I die now, will I be remembered? If I die now, who will take care of those I leave behind? When I die, will my life have made a difference in the world? In my family? In my environment?

When society cannot stand up to the increasing value of death, then society has failed to value life more than it values death. When society justifies why war is more important than feeding society, or why it is reasonable to think that teachers should learn how to shoot a gun to keep a classroom safe, or why profits in healthcare cannot remain unchanged even if people are dying due to lack of access to healthcare, then that society values death more than it values life. These conversations do not take place when the opposite is true.

Ironically, we mock those who in the name of a higher power value death in a single act of suicide. Not feeding those who are hungry – over and over and over again -, reduces the value of life compared to the value of death. Denying access to healthcare to those who need it is an act of societal suicide. Expecting teachers to become soldiers in their classrooms, and schools to become war zones, prostitutes the value of life in favor of the value of death.

And when the conversations turn to the minutia of verbiage interpretation in our society’s founding documents, death has seeped into our beings with the undeniable power of finality.

Stand up to death and protect life. Don’t let the value of death trump the value of life.